Expectativas

Expectativas

Para no perdernos en el trayecto trazaremos una hoja de ruta, una plantilla que nos sirva de guía en cada momento. Así de esta forma podemos planificar correctamente uno a uno los objetivos anuales y a su vez evaluar del 1 al 10 la dedicación real que hacemos a cada categoría.

Las Expectativas se dividen en doce categorías con un total de veinte puntos. Cada uno de los puntos va asociado a la categoría correspondiente.

CATEGORÍAS:

1.-VIDA (P5):

– Ej. DEPORTE: Ir al GIMNASIO.

2.-MARCA PERSONAL (P5):

– Ej. POTENCIAL: Desarrollar todo mi Potencial Físico y Mental.

3.-COMUNICACIÓN (P5):

– Ej. IDIOMAS:  Practicar INGLÉS.

4.-PROFESIONALES (P13 al 16):

– Ej. ESTUDIOS (F. ACADÉMICA)

– Ej. TRABAJO

5.-EMPRESA (P17)

6.-PATRIMONIO (P18 al 20)

– Ej. PATRIMONIO: TENER INGRESOS Y AHORRAR.

– EJ. CASA.

– EJ. VEHÍCULO.

7.-OCIO (P11 y 12)

8.-ENTORNO PERSONAL (P1 al 7)

– Ej. FAMILIA

– Ej. PAREJA

– Ej. MAYORES (ABUEL@S)

9.-RELACIONES PERSONAS (P8 al 10)

10.-HUMANIDAD (P10):

– Ej. VOLUNTARIADO EN CIRCO PIRULETO.

11.-MUNDO (P10)

-Ej. COMPROMISO CON EL MEDIO AMBIENTE.

-EJ. VIAJAR.

12.-PAZ INTERIOR (P5):

– Ej. REIKI Y SEGUIR LEYENDO LIBROS DE AUTOSUPERACIÓN.

Los tres filtros

Un discípulo se acercó a Sócrates y le dijo: “Tengo que contarte una cosa muy seria y relacionada con un buen amigo tuyo”. El filósofo se lo quedó mirando fijamente con sus ojos llenos de sabiduría y le preguntó: “Antes de que empieces a hablar, ¿has sometido lo que pretendes contarme a la prueba de los tres filtros?”. El hombre, desconcertado, le preguntó: “¿Y qué prueba es esa?”. A lo que el viejo filósofo respondió: “Si no lo sabes, presta atención. El primero de los tres filtros es el de la verdad. ¿Estás seguro de que es cierto lo que me quieres contar?”.

“En realidad, seguro del todo no lo estoy, pero lo escuché de una persona muy seria, poca amiga de las mentiras”, respondió el hombre. “¿Y qué me dices del segundo filtro, el de la bondad?”, continuó el maestro. “Aunque fuese vedad lo que me has de contar, ¿estás seguro de que es bueno que yo lo oiga?, ¿me hará bien escucharlo?”. Y el otro le respondió sin titubear: “Lo que se dice bueno, no lo es. Más bien todo lo contrario”.

“Siendo así -prosiguió Sócrates-, aún quedaría un tercer filtro, el de la utilidad.  ¿Estás seguro de que me resultará útil lo que quieres contarme?”. “Pues, la verdad es que no”, respondió el discípulo.

“¿Ves? -le replicó el sabio-, si lo que me vas a contar no sabes si es verdad y no sería ni bueno ni provechoso, prefiero que te lo guardes sólo para ti”.

España pierde Felicidad

La crisis nos hace más infelices: España, sexto país que más felicidad ha perdido.  Fuente: “20 MINUTOS”.
 Un Informe de la ONU sostiene que Dinamarca tiene la población más feliz. De 150 países, España ocupa la posición 38, por detrás de Arabia Saudí. El principal culpable de este mal puesto es la tasa de paro española (26%). La ‘felicidad mundial’ saca un 5,1: aumenta en 60 países y disminuye en 41.
¿Se puede medir la felicidad? La ONU se empeña en hacerlo. Y no, no estamos en cabeza. No solo eso, sino que los españoles somos más infelices que hace unos años. La crisis se come a bocados nuestro bienestar y eso se acaba notando. Según el Informe Mundial de la Felicidad, España es el sexto país del mundo que más felicidad pierde. Un informe publicado por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas muestra una lista con los países donde la población es más feliz, con Dinamarca, Noruega, Suiza, Países Bajos y Suecia a la cabeza. La escala se ha realizado con seis variables: el PIB por cápita real, la esperanza de vida sana, tener alguien con quién contar, la libertad percibida a la hora de tomar decisiones en la vida, la libertad de corrupción y la generosidad. Se ha estudiado a 150 países, dentro de los cuales España ocupa la posición 38, por detrás de Arabia Saudí. La gente feliz vive más tiempo, es más productiva, gana más y es mejor ciudadano “La primera cosa a tener en cuenta es la dimensión de los efectos de la crisis económica en los cuatro países (España, Grecia, Portugal e Italia). La caída promedio en las evaluaciones, de dos tercios de punto en una escala de 10 puntos, es aproximadamente igual a caer 20 puestos en las clasificaciones internacionales”, afirma el informe. Los autores, respaldados por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, creen que “el bienestar debería ser un ingrediente fundamental en las mediciones del desarrollo económico y social en el mundo”. España aparece en el puesto 38 del ranking de felicidad 2010-2012, por detrás de países como Costa Rica (12), México (16), EEUU (17), Venezuela (20) y Arabia Saudí (33). El principal culpable de este mal puesto es la tasa de paro española, que supera el 26% de la población activa. El desempleo “ha demostrado tener considerables efectos en la felicidad de los propios desempleados y también en aquellos que mantienen su empleo pero que tienen parados próximos o se pueden enfrentar a un despido”, explica el informe. El bienestar debería ser ingrediente fundamental en la medición del desarrollo económicoEn cuanto a la ‘felicidad mundial’, la nota media sería de un 5,1 (sobre 10), aunque se han producido numerosos cambios entre los distintos países estudiados teniendo en cuenta el informe anterior. De una lista de 130 países con datos completos, la felicidad aumenta claramente en 60 y disminuye en 41. Latinoamérica y el África subsahariana han aumentado su índice de felicidad, mientras que en los países industriales la población ha empeorado su bienestar. Cierran la lista Togo –que ocupa el último puesto–, Benín, República Centroafricana, Burundi y Ruanda. El informe ha querido resaltar cómo la felicidad de la población tiene consecuencias positivas en el desarrollo de los países. “La gente feliz vive más tiempo, es más productiva, gana más y son mejores ciudadanos”, sostiene, por lo que “el bienestar debería desarrollarse tanto por su propio bien como por sus efectos colaterales”. El director del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia y uno de los redactores del informe, el profesor Jeffery Sachs, ha asegurado que cada vez “más y más líderes hablan sobre la importancia del bienestar como una guía para sus países y el mundo” y que “medir y analizar la felicidad puede enseñar mucho sobre cómo mejorar el desarrollo sostenible y el bienestar mundial”.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1915941/0/felicidad/espana/crisis/#xtor=AD-15&xts=467263

Orquesta Filarmónica de Madrid

Me imagino que también a vosotr@s os pasará… Una canción de la infancia que os persigue a lo largo de toda vuestra vida, y donde ya es todo tan familiar que la canción y tú formais parte de esa unión vital. Yo desde pequeñito he visto en las películas, televisión y documentales una misma banda sonora que se repetía con mucha frecuencia. Esa música de fondo penetraba en mi mente cada vez haciendo que viviera en mi imaginación aventuras de guerreros y dragones…

Pasado los años me interesé por averiguar la banda sonora que tanto me cautivaba al escucharla, era Carmina Burana de Carl Orff. Escuchaba el Oh Fortuna una y otra vez y no me cansaba, hasta que quién me lo diria formé parte del coro de la Filarmónica de Madrid como barítono, con el gran director Pascual Osa.

No tengo palabras para describir lo que sentí formar parte de ese momento tan importante para mí.  Era mi momento especial.

Os dejo un enlace de por la mañana donde fue el ensayo y por la noche la obra en sí.

Ong “El Circo de Piruleto”

Eran los días de domingo cuando experimentaba un mundo mágico a mi alrededor. El mundo por un momento era diferente y yo me sentía útil. Esos días podía ser libre y danzar a mis anchas, jugar y divertirme sin miedo a ser rechazado o a que me miraran raro. Por fín podía volver a mi infancia y hacer reir a la gente.

Aparqué el coche y al dirigirme andando al hospital miré el reloj, 16:30, era la gran hora. Subí a la planta sexta donde me esperaban el resto de piruletos. Al verme todos me abrazaron, estaba con mi gran familia.  Ese día me encontraba radiante y lleno de energía, esperaba que muchos niños se rieran y olvidaran por un momento la típica monotonía del hospital. El ascensor subía lleno de piruletos que media hora antes estaban charlando y actualizando canciones para dar lo mejor de sí mismos. Salimos en tropel del ascensor cada uno a por su personaje.

Mi traje, mi nariz roja y mi gran sonrisa delataban que Dormilón era feliz…